sábado, 30 de abril de 2011

Con los ojos de la mente

5 días ya en Nicaragua. El sueño se va difuminando para dejar paso a los posos cristalizados de la reflexión, esos que se quedan tras vivir experiencias que hacen pensar.


Porque eso es lo que vamos haciendo, asomarnos con los ojos de la mente, a días sorprendentemente ágiles, a días perezosamente torpes por culpa del calor y un déficit creciente en horas de sueño. Hasta el momento hemos visitado un puñado de proyectos. Algunos muy ilusionantes como el de Basmanagua de tratamiento de residuos sólidos en los distritos VI y VII de Managua o los proyectos de habitabilidad que la Asociación de Mujeres "Luisa Amanda Espinoza" (AMNLAE) de Granada ha llevado a cabo en el Barrio de Solidaridad o el que ha comenzado en el asentamiento de Pantanal. Hemos visitado varias poblaciones (zonas de Managua, Granada, Ticuantepe, Catarina cerca de la Laguna de Apoyo en el distrito de Masaya, una gran masa de agua en la caldera de un volcán) y, sobre todo, hemos escuchado testimonios inspiradores de personas que podrían darnos una o dos clases hasta a los más curtidos en eso del arte del vivir.


Por ejemplo William, un líder juvenil del asentamiento de Solidaridad que nos estuvo contando aspectos de como a sus 25 años es capaz de movilizar a toda la muchachada de este asentamiento y llegar a paralizar calles para jugar al fútbol o del empeño de la comunidad porque los jóvenes acaben la secundaria, aunque sea por la noche en un centro en el barrio para que no tengan que ir al colegio con niños más pequeños que podrían burlarse de ellos.

El jueves fue, probablemente, el día más duro pero también el más bonito. Visitar los asentamientos de Pantanal y San Francisco de Mombacho pasaron factura y trastocaron nuestras emociones como un violinista amateur desafinaría un stradivarius. Historias de beneficiarios que como el abuelo que a sus 90 se jactaba de preparar un gallopinto buenísimo daba gracias a las letrinas recién construidas en un asentamiento en medio de la selva.



Hoy la historia ha sido diferente en Masaya. Naturaleza en un proyecto para la conservación de la Reserva Natural de la Laguna de Apoyo con una actuación en proyectos de turismo rural sostenible para elevar los ingresos y diversificar a los miembros de una cooperativa agrícola. El entorno, de una exuberancia abrumadora, situado en una caldera volcánica donde el tiempo ha ido formando una gran laguna, de una riqueza en biodiversidad incalculable, ha ayudado a volver a afinar sentidos. Relajados y conscientes del conocimiento que vamos adquiriendo desde la posición crítica y presuntamente aséptica del que lleva a cabo un estudio de campo de postgrado (aunque a veces nos superen determinadas realidades), afrontamos el primero de los tres fines de semana en Nicaragua.



Entre los planes para el fin de semana, visita a Somoto y a las Isletas de Granada aprovechando que el lunes es fiesta nacional.

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